¿Cómo tratar el acné estando embarazada?

por Dra. Lorea Bagazgoitia
acne embarazo

No es raro que las mujeres en la edad adulta sufran acné. Se ha visto que en 6 de cada 10, el acné empeora durante el embarazo mientras que en 3 de cada 10 se mantiene igual. Un pequeño porcentaje incluso mejora.

No tenemos clara la causa exacta de este empeoramiento, pero sin duda los cambios hormonales propios de la gestación tienen bastante que ver. Algunos trabajos indican que el empeoramiento es mayor en el tercer trimestre, fruto del aumento de andrógenos, mientras que en otros estudio se vio que el acné estaba más aparatoso principalmente en el primer trimestre.

Sea cual sea la situación, sea porque no tenías acné antes del embarazo y te ha aparecido, o porque ya lo sufrías y ha empeorado, es normal que intentes buscar una solución. El problema llega cuando en el embarazo nos es imposible echar mano de los tratamientos más efectivos para el acné de la mujer adulta: los retinoides (ya sea en crema como el adapaleno o el ácido retinoico o por vía oral, como la isotretinoína) y los antiandrógenos (anticonceptivos, espironolactona).

A pesar de esto disponemos de ciertas opciones que sí podemos usar en el embarazo para controlar el acné. Te las cuento a continuación.

¿Qué tratamientos tópicos pueden usarse para el acné durante el embarazo?

ÁCIDO AZELAICO:

Comercializado al 15 ó 20% se trata de un producto que tiene efecto sobre las espinillas (queratolítico, limpia el poro), antibacteriano, antiinflamatorio y además frena la pigmentación de la piel, con lo que puede ayudar a que no queden manchas en la cara a consecuencia de los granitos, especialmente si tienes piel morena.

El ácido azelaico puede irritar un poco al principio de uso, pero poco a poco la piel se va acostumbrando.

PERÓXIDO DE BENZOILO:

Aplicado de forma tópica tiene efecto antibacteriano, comedolítico y antiinflamatorio. Sobre los tejidos, tiene efecto “lejía”, decolorándolos, así que mucho ojo tras usarlo (lávate las manos y usa un funda de almohada blanca).

Hace tiempo escribí un artículo sobre peróxido de benzoilo donde puedes profundizar más sobre el mismo.

ANTIBIÓTICOS:

Los más habitualmente usados son la eritromicina y la clindamicina. Ambos son aptos para uso durante el embarazo, pero se desaconsejan durante períodos prolongados de tiempo con el fin de evitar el desarrollo de resistencias bacterianas.

Se ha demostrado que el uso cojunto con peróxido de benzoilo, contribuye a reducir el riesgo de resistencias, por lo que no se recomienda utilizar antibióticos como tratamiento único para el acné.

ÁCIDO SALICÍLICO

Presente en productos de cosmética (geles, cremas, tónicos) ayuda a disolver la queratina de los poros, haciendo un efecto comedolítico. Está claro que el ácido salicílico solo no nos va a curar un acné, pero sí puede ser útil como complemento.

¿Qué tratamientos orales pueden usarse para el acné durante el embarazo?

Reservaremos el tratamiento oral para brotes de acné que no se controlen adecuadamente con productos tópicos y que sean muy inflamatorios, lo cual puede tener como consecuencia la persistencia de marcas o cicatrices.

ANTIBIÓTICOS:

Para estas situaciones podemos utilizar antibióticos de la familia de los macrólidos (eritromicina o azitromicina) o la cefalexina. Con el fin, una vez más,de evitar la aparición de resistencias bacterianas, es aconsejable no alargar el tratamiento más de de 3 meses, así como acompañarlo de peróxido de benzoilo. Si hubiera que hacer más de un ciclo con antibiótico, se prefiere usar siempre el mismo, lo cual también minimiza el riesgo de resistencias.

CORTICOIDES:

Solo los usaríamos en casos muy graves en que el acné sea muy inflamatorio, tipo acné fulminans. Como te digo, es algo excepcional, pero sin duda es bueno saber que disonemos de herramientas para tratar cuadros aparatosos con mucha inflamación y dolor.

¿Estás embarazada y tienes acné?¿Qué tratamiento has usado?

También te puede interesar

Deja un comentario