Página principal Atlas de Dermatología Calenturas o herpes labiales, ¿por qué aparecen?

Calenturas o herpes labiales, ¿por qué aparecen?

por Dra. Lorea Bagazgoitia

Todos conocemos a alguien que sufra de “herpes”: la típica herida o costra que aparece en los labios de vez en cuando; habitualmente en momentos de estrés o enfermedad. Tal vez tú lo padezcas. ¿Sabes por qué ocurre?

¿A qué se deben las calenturas?

Las calenturas están causadas por un virus llamado herpes simple. Se trata de un virus que muy probablemente adquiriste en la infancia. Esta infección en algunos niños produce síntomas y en otros muchos no. Es posible, muy posible,  que te contagiaras sin enterarte.

La infección se adquiere en la infancia en la mayoría de los casos

En aquellos niños en que da síntomas (solo ocurre en uno de cada 4-5 casos de infección), se conoce como “primoinfección herpética”, que es un cuadro bastante aparatoso. Se trata de numerosas vesiculitas que se rompen dejando heridas en el interior de la boca y labios. No es raro que vaya acompañado de fiebre.

Puedes ver imágenes de una primoinfección herpética en este enlace

Con síntomas o sin ellos, tras esta primera infección, el virus se quedó en tu cuerpo, de forma latente, sin causar mayor problema. Ocasionalmente, el virus se activa dando lugar a las calenturas, o brotes de herpes labial. Las consecuencias que pueden hacer que te aparezca en un momento u otro son muy diversas: estrés, alguna enfermedad, una quemadura solar, la menstruación, algún golpe en la zona, …o muchas veces, surgen sin causa aparente.

Puedes ver más imágenes de herpes labial en este enlace

¿Qué características tienen las calenturas?

Cuando sufres una calentura verás que está formada por varias pompitas o vesículitas con líquido agrupadas, sobre una piel más roja de lo normal, que habitualmente molesta o está más sensible. Estas vesiculas se van rompiendo poco a poco, lo que da lugar a unas costras que tardan unos 5 días en curarse.

La calenturas se repiten siempre en la misma zona. Lo más habitual es que esto ocurra en los labios, pero puede darse en otras áreas del cuerpo igualmente.

Normalmente, antes de que aparezca, puedes notar alguna sensación del tipo ardor o picor que te avise de que el brote está comenzando. Los síntomas son muy variables, pero habitualmente cada persona sabe identificar muy bien que el herpes labial se avecina.

La frecuencia es variable y depende de cada uno pero la mayoría se dan de 2 a 12 veces al año.

¿Son contagiosas las calenturas?

Sí, ya que contienen al virus en su interior. El contacto directo piel con piel con una zona afectada por una calentura puede provocar el contagio del virus.

Las calenturas son contagiosas

Es importante que no lo rasques ni lo manipules para no extenderlo a otras zonas de tu cuerpo. Igualmente, evita besar cuando la lesión está activa, con el fin de no contagiárselo a quien más quieres. Una persona portadora del virus herpes, puede contagiarlo también aunque no exista calentura en ese momento, pero esto es menos frecuente.

¿Cómo se tratan las calenturas?

Seguro que en uno de esos brotes de herpes que tienes has ido a la farmacia y te han vendido una crema antiviral para que te apliques. Bien, estas cremas han demostrado que reducen la duración de la calentura solo en horas. Se trata de un efecto poco relevante y por esto, la mayoría de los dermatólogos no las recomendamos.

En casos muy extensos o personas con las defensas bajas (personas trasplantadas, con VIH, por ejemplo) podemos prescribir antivirales orales que sí que tienen un efecto claro en la reducción del brote. Del mismo modo, en personas con más de 6 brotes anuales, también podemos utilizar antivirales por vía oral para reducir esta frecuencia.

Los productos para herpes que se venden en la farmacia (cremas, parches, fomentos) están fundamentalmente orientados a secar las vesiculitas en menor tiempo, pero no acortan la duración del brote.

Por todo ello, no suele quedar otra que dejar que siga su evolución y se resuelva poco a poco… 

También te puede interesar

Deja un comentario